domingo, 10 de mayo de 2015

180 versos para Joaquín

1

Aunque no tuve respuesta
de la carta que te he escrito,
redacto este manuscrito
a la hora de la siesta,
y si no respondes ésta,
como te imaginarás
volvería para atrás,
para darle su castigo
al poeta que persigo
con actitud lenguaraz.

2

Y si tú me lo permites
te cantaré cuatro frescas,
atropelladas, simiescas,
con afán de que me imites
y que algún día me invites
a tomar sidra contigo
y comer pastel de higo,
-es horrible pero rima-,
para que engorde tu prima,
porque eres juez y testigo.

3

Dejemos bien claro algo,
-perdona la sinalefa
pero aquí seré la jefa-
como mujer del hidalgo
Mio Cid, pues yo lo valgo,
te intimo a decir verdad.
Recuerda que mi ciudad
Avellaneda y porteña,
sabe más de lo que sueña,
y, es bostera, en realidad.

4

Basta ya de vanidad,
que mi broma te acaricie,
siempre y cuando no te envicie
la poca solemnidad
que parece una crueldad
de ataque a la poesía
que te inventa cada día
y en mi muro encontrarás,
aunque digas que jamás
has visto una foto mía.

5

¿Qué te cuento que te asombre?
Si todo cuento fue dicho,
si no queda ni un mal bicho
que se precie de ser hombre,
que no asimile mi nombre
cuando le hablan de Sabina.
Aquí, la musa argentina.
En Perú, Jime de oro,
tu salsa de pomodoro,
tu gazpacho, tu rutina.

6

En fin, que ser novia tuya,
no es fácil para una donna
que ni es tu fan ni es Varona,
y se precia de muy suya
cuando cada verso incluya
velada su identidad.
Ten un poco de piedad.
No me ocultes con manía.
Nadie ignora que “Lucía”
es tu gran felicidad.

7

Me has prometido y cumpliste
subirte al palco del Nano,
ese viejo zorro enano,
a quien harto le pediste
guardar silencio. Despiste
que pagaron con honores,
los corruptos y señores,
por la mano que les diste,
en top manta que persiste
en cortar mis pobres flores.

8

El poder atrabiliario
vitoreaba tu osadía:
Si “Fito hace de Lucía”,
“Pimpinela” al escenario.
No me deja el calendario
hacer lista de personas
que cuando la bolsa sona,
sirvieron para humillar
con la excusa de corear
el mote de Maradona.

9

Fui tu Messi, tu juglar,
el torero de Las Ventas
y el toro, (sí, me di cuenta),
que había que destripar.
Fui la vaca que ordeñar,
“resumiendo” fui tu boca,
el trayecto que me invoca
cada vez que habla Joaquín
en la Iglesia o el mitín
o mitin que te convoca.

10

A fin de sintetizar,
para no aburrirte mucho,
porque sé que eres muy ducho
en el arte de rimar,
quisiera profetizar,
pues tanto apaño has tenido
que hasta te flechó Cupido
y has sufrido una erección.
¿Aprendiste la lección?
No se juega al escondido.

11

Te vi en Tigre, mal “comido”
y con ganas de “foliar”,
el “Acuario” y de gozar
lo leído y lo vivido.
Todos saben quién ha sido
el dueño de la pantalla,
vencedor de la batalla,
el factor de la incumbencia,
que publica su inocencia,
se ríe, emociona y calla.

12

No se fíen pervertidos,
ni suban a los estrados
de vicios muy instalados
al inconsciente rendidos,
los cómplices aludidos.
Hay pistas por todos lados,
y los Sabinas y Prados
que sin ser dos, de consuno,
calientan como ninguno
corazones agitados.

13

Podría seguir diciendo
mil cosas para tocarte.
Pero si me falta el arte,
que regalo mas no vendo,
es mejor que vaya yendo
con la música a otra parte.
Mi amor nunca te comparte
ni te espera en Relatores.
Ah… en el libro De colores
te dejé un presente aparte.

14

Pregúntale tú a Abelardo
Martínez, que es ubetense
poeta, primo circense,
que se ha cargado ese fardo.
Los motivos me los guardo.
Es funcionario en Valencia
y te ha honrado en mi insolencia,
como hice cuando Mujica,
el buen Pepe, clavó en pica
desde un diario, su advertencia.

15

Voy cerrando. voy cerrando.
Me dirás si has consentido
con algún verso perdido
en canciones. Paso el mando
a distancia y para cuando
aceptes abrir la puerta
de tu alma que deserta
del ruido de los salones,
déjate de maricones
que en eso soy una experta.

16

Te dejo besos con lengua,
rendidos ante el atraco,
aunque me han llamado el Paco
por lo flamenco, no amengua
mi cariño y nunca mengua
el placer por el idioma,
y con su pan se lo coma,
quien mienta, ensucie o prescriba,
que aquí no habrá quien te escriba,
Coronel, si el sol no asoma.

17

Estos ripios los leerás
cuando vuelvas de Las Vegas,
aunque no sé si tú llegas
a enterarte del compás
que suena de ti detrás:
las décimas de la Parra
no le han puesto tanta garra
al novio de su no novia,
la verdad resalta obvia,
y la etiqueta desgarra.

18

Martínez del corazón,
querido amante que espanto.
Has sido y serás un santo:
Disculpa mi sinrazón.
Dejo para otra ocasión
anécdotas e inventario
al calor de otro rosario,
“que está cerca” y está lejos,
exhibiendo catalejos
de tu fuego extraordinario.
---



Lu_Folino  (laf)

No hay comentarios:

Publicar un comentario